{"id":1619,"date":"2024-01-29T16:38:26","date_gmt":"2024-01-29T16:38:26","guid":{"rendered":"https:\/\/patriaparatodos.com.ve\/?p=1619"},"modified":"2024-01-29T16:49:04","modified_gmt":"2024-01-29T16:49:04","slug":"escritos-de-filosofia-y-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/patriaparatodos.com.ve\/?p=1619","title":{"rendered":"ESCRITOS de filosof\u00eda y pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\">NOTAS POL\u00cdTICAS<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><b>PARA ESTA SITUACI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p align=\"right\">\u00abNOTAS NEGATIVAS\u00bb<\/p>\n<p align=\"right\">Editorial Venezuela 83<\/p>\n<p align=\"right\">A\u00f1o 1971<\/p>\n<p align=\"justify\">Vivimos una especial situaci\u00f3n: lo peculiar de ella consiste en que coinciden un estado de atomizaci\u00f3n, desorganizaci\u00f3n, derrota y debilidad de las fuerzas revolucionarias con extraordinarias posibilidades para el desarrollo del movimiento popular y revolucionario. Queremos apoyarnos en esta rara y poco com\u00fan coincidencia para subrayar lo especial del momento. En general, todos los \u00abmomentos\u00bb son especiales, pero como \u00e9ste lo es precisamente por el rasgo se\u00f1alado, como no es regular que a los estados de debilidad de las fuerzas organizadas de la revoluci\u00f3n acompa\u00f1en condiciones tan favorables y como estamos interesados s\u00f3lo en lo que esto exige de nuestro esfuerzo, es por lo que calificamos as\u00ed la situaci\u00f3n actual. De esta manera lo que para otro nivel ser\u00eda tautol\u00f3gico, para la pol\u00edtica, para nosotros, tiene sentido preciso. Esta coincidencia es decir, esta contradicci\u00f3n es la que explica las dificultades insolubles con las que tropiezan los camaradas interesados en los r\u00f3tulos. \u00bfSe trata de flujo o de reflujo, de auge o de descenso? Por nuestra parte queremos referirnos a esta especial situaci\u00f3n y a su peculiaridad.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el curso de los \u00faltimos a\u00f1os, el pa\u00eds ha vivido transformaciones de importancia. El motor de estas transformaciones, ha sido un intenso y determinado proceso de crecimiento econ\u00f3mico. La propaganda oficial y oficiosa ha venido insistiendo de tal manera en el que resulta innecesario y para los fines de esta reuni\u00f3n, absolutamente ocioso copiar o referirse a las cifras del crecimiento. Este crecimiento ha venido desplazando a es decir, se ha realizado a costas de la Venezuela tradicional y sobre la base de su descomposici\u00f3n ha producido la Venezuela moderna. No entra en nuestra necesidad ni tampoco en nuestra conveniencia negar o disminuir esta transformaci\u00f3n, esta \u00abmodernizaci\u00f3n\u00bb del pa\u00eds. Lo que nos interesa subrayar es que primero, la Venezuela tradicional, la Venezuela para la cual programaron y elaboraron sus consignas los revolucionarios de la d\u00e9cada del cuarenta y del cincuenta, ha dejado de ser, estamos viviendo su descomposici\u00f3n. Y, segundo, que el tipo de transformaci\u00f3n social de crecimiento econ\u00f3mico que Venezuela est\u00e1 experimentando es, b\u00e1sicamente, la m\u00e1s completa y el m\u00e1s acelerado que se pueda en las condiciones de una sociedad capitalista dependiente, organizada a la manera, que se ha dado en llamar, democr\u00e1tico representativa. Las implicaciones de lo primero son obvias: la descomposici\u00f3n de la Venezuela tradicional ha provocado un envejecimiento correspondiente del pensamiento revolucionario y se hace, entonces, necesario reelaborar la cr\u00edtica revolucionaria. Las consecuencias de lo segundo no son menos evidentes: la transformaci\u00f3n social que se programe, el desarrollo econ\u00f3mico que se suponga YA no puede proponerse sino cambiando las bases de la sociedad. Con un signo capitalista dependiente por los dem\u00e1s, el \u00fanico capitalismo viable para la Venezuela del mundo actual no es posible proponer ni proponerse ning\u00fan desarrollo positivo que el actual sistema no haya logrado ya o no est\u00e9 en v\u00edas de lograr. No existe ya ning\u00fan prop\u00f3sito serio de progreso econ\u00f3mico y social que no parta de la transformaci\u00f3n radical de la estructura de nuestra sociedad y de la ruptura de las relaciones de dependencia y sometimiento que la ligan a los Estados Unidos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Recientes experiencias latinoamericanas han hecho ya saber a nuestro pueblo que lo primero no es posible sin lo segundo. Esto quiere decir que, incluso, por razones no evidentemente econ\u00f3micas, para los Estados Unidos tiene que resultar subversivo y altamente peligroso y amenazante cualquier transformaci\u00f3n revolucionaria en los sectores no externos de nuestra econom\u00eda. Cualquier idea de una Venezuela \u00abposible\u00bb, de un cambio social nacional que no calcule y suponga la ruptura de las relaciones con los Estados Unidos o es una ilusi\u00f3n o es mala intenci\u00f3n. En la jerga de izquierda este tipo de idea es conocido como nacional-reformismo. La pr\u00e1ctica pol\u00edtica del nacional-reformismo dura ya decenios y la discusi\u00f3n sobre el asunto ha dejado de ser ideol\u00f3gica: ya no se trata de la viabilidad de una pol\u00edtica; una discusi\u00f3n de esa clase fue realizada por los revolucionarios latinoamericanos hace a\u00f1os y nosotros no tenemos por qu\u00e9 repetir la tarea en el mismo nivel. Ahora ya es posible hacer el balance del nacional-reformismo. Recientemente, por ejemplo, dos economistas venezolanos dedicaron algunas p\u00e1ginas de su libro al examen de los resultados de a\u00f1os de aplicaci\u00f3n de la cuantiosa renta pe- trolera, un examen de lo que han conseguido gobiernos m\u00e1s o menos diferentes y de legalidad institucional distinta pero unidos todos por la misma estrechez e impotencia en el asunto de las relaciones de dependencia y sometimiento de nuestros pa\u00edses con los Estados Unidos. Ahora bien, el resultado es de tal clase, la evidencia del fracaso de las \u00abposibilidades\u00bb del nacional-reformismo es tan rotunda o dicho de otra manera, los resultados de la pr\u00e1ctica hacen tan definitiva la p\u00e9rdida de la validez ideol\u00f3gica de esta posici\u00f3n que la insistencia en mantenerla por partidos, sectores e individuos autocalificados de izquierda y de progresistas hace mucho que no deja lugar a dudas sobre la ausencia de ilusiones o errores de juicio en ellos. As\u00ed la aplicaci\u00f3n del calificativo de nacional-reformismo para muchas \u00abcr\u00edticas\u00bb, programas, partidos y personalidades hace tiempo que pas\u00f3 a ser un eufemismo. No es descartable que en alguna \u00e9poca \u00e9stas fueran ilusiones que estos grupos y personas tuvieran, pero ahora son s\u00f3lo ilusiones que, simplemente, intentan sembrar. A la equivocaci\u00f3n ha sucedido el compromiso la m\u00e1s de las veces expl\u00edcito y, por lo dem\u00e1s, perfectamente descubrirle en el cambio del modo de vida y en los recursos a disposici\u00f3n. Definitivamente, en ese asunto de las posibilidades de progreso social al margen de la ruptura de la dependencia de los Estados Unidos, la buena fe ha quedado confinada a muy pocas y contadas personas entusiastas de la CVP, de planes de promoci\u00f3n o de algunas experiencias piloto-.<\/p>\n<p align=\"justify\">Menos experiencias pero igualmente definitivas nos tienen que hacer saber que lo segundo es as\u00ed mismo, imposible sin lo primero. Esto quiere decir que est\u00e1n condenados al fracaso los que pretenden no digamos ya romper sino tan siquiera modificar en beneficio de nuestros pa\u00edses las relaciones de dependencia y sometimiento sin un cambio estructural corres pendiente de nuestra sociedad. Una ruptura de esa clase exigir\u00eda de nuestro pueblo una tensi\u00f3n enorme de sus fuerzas, una aplicaci\u00f3n absoluta de todas sus reservas de energ\u00eda, entusiasmo y fuerza creadora. Creo que para cualquiera que se imagine el proceso, debe resultar claro que la ruptura de las relaciones de dependencia de los Estados Unidos es una tarea superior a las fuerzas de la actual estructura de la sociedad venezolana. S\u00f3lo un cambio profundo y revolucionario de la actual estructura de la sociedad venezolana puede crear las condiciones para interesar a nuestro pueblo en una empresa nacionalista de gran envergadura. No es casual, por ejemplo, que cuando las burgues\u00edas de algunos pa\u00edses se han visto obligadas a comprometer y utilizar los esfuerzos del conjunto de la naci\u00f3n en la defensa o retenci\u00f3n de lo que en definitiva no son sino sus intereses, como ocurre en situaciones de guerra, siempre los pueblos tan \u00abpatri\u00f3ticamente\u00bb reclamados han utilizado la coyuntura para avanzar y conquistar contra su propia burgues\u00eda una que otra posici\u00f3n. Infinidad de ejemplos demuestran, por v\u00eda negativa o positiva, que ninguna sociedad ha salido airosa de una tarea exterior sin que internamente haya tenido que pagar a su propio pueblo el precio de alg\u00fan determinado progreso social. El saldo que dejan los esfuerzos por separar la ruptura de la dependencia hacia los Estados Unidos del cambio revolucionario de la estructura social venezolana, no es otro que las grotescas y \u00faltimamente reiteradas campa\u00f1as por hacer comprender a los Estados Unidos que ellos es decir, los propios Estados Unidos- necesitan de un nuevo enfoque para Am\u00e9rica Latina, de una nueva pol\u00edtica para nuestros pa\u00edses. Resulta verdaderamente rid\u00edculo el espect\u00e1culo de quienes piensan apoyarse en la comprensi\u00f3n de la metr\u00f3poli para afectar los intereses de la metr\u00f3poli. Este espect\u00e1culo no es sino la expresi\u00f3n bastarda de lo que en el lenguaje de la revoluci\u00f3n ha venido siendo justamente calificado como la impotencia y la incapacidad de las clases dominantes criollas para llevar hasta el fin las tareas de la lucha nacional.<\/p>\n<p align=\"justify\">En fin, lo que queremos decir es que el progreso social s\u00f3lo puede asociarse en nuestro pa\u00eds al desarrollo econ\u00f3mico, que este desarrollo es esencialmente distinto al crecimiento operado, que es imposible en condiciones de capitalismo dependiente y por eso, s\u00f3lo es concebible a partir de un cambio revolucionario de la estructura de la sociedad venezolana, que tal cambio no se puede disociar, ni en el planteamiento ni en la ejecuci\u00f3n, de una ruptura radical de las relaciones de de- pendencia y sometimiento de los Estados Unidos. La lucha nacionalista y la subversi\u00f3n de las actuales relaciones sociales son hoy una y la misma empresa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hemos dicho que no est\u00e1 en nuestro inter\u00e9s y que tampoco necesitamos negar la \u00abmodernizaci\u00f3n\u00bb es decir, la maduraci\u00f3n del capitalismo dependiente- de la sociedad nacional ni el crecimiento econ\u00f3mico vivido. De este crecimiento y de esta modernizaci\u00f3n han pol\u00edticamente medrado los partidos m\u00e1s importantes de la burgues\u00eda. Durante la pasada campa\u00f1a electoral, en el \u00faltimo mensaje de Leoni, en las ya abundantes alocuciones de Caldera, sobran las referencias al avance econ\u00f3mico y a la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds. El aumento de la producci\u00f3n industrial, el crecimiento del producto agr\u00edcola y sobre todo la parte de \u00e9ste obtenido en condiciones capitalistas, la abrupta elevaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n en las ciudades principales y el nacimiento de nuevos y densos n\u00facleos urbanos, los efectos de una determinada aplicaci\u00f3n de la gran capacidad de compra de un pa\u00eds petrolero, etc., todo esto recogido y expresado en los a veces pat\u00e9ticos esfuerzos de los partidos de gobierno, de Fedecamaras, de los servicios de noticias y de relaciones p\u00fablicas de las grandes empresas y, en primer lugar, de las compa\u00f1\u00edas petroleras, por convertir en asunto de orgullo nacional los \u00edndices y las cifras del caso, nos permiten comprender a qu\u00e9 clase de terreno se est\u00e1 trasladando parte de la lucha social por el control de este pa\u00eds. Existe una nueva realidad cuya interpretaci\u00f3n, explicaci\u00f3n y agitaci\u00f3n revolucionar\u00eda constituye parte fundamental de la lucha ideol\u00f3gica hoy y cuyos datos abre a nuestro modo de ver, extraordinarias posibilidades para la aplicaci\u00f3n del esfuerzo revolucionario, para nuestra actividad como organizadores y estimulante del movimiento popular.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, se nos dir\u00e1, \u00bfqu\u00e9 tiene que ver todo esto con lo que se califica de extraordinarias posibilidades para el desarrollo del movimiento popular revolucionario? \u00bfQu\u00e9 actitud distinta al simple cuestionamiento de la veracidad de las cifras oficiales, puede ped\u00edrsele a los revolucionarios? \u00bfC\u00f3mo vincular la cr\u00edtica, absolutamente justa, que descubre la distorsi\u00f3n profunda de nuestra econom\u00eda, el callej\u00f3n sin salida de un crecimiento que con cada paso de avance agrega un eslab\u00f3n m\u00e1s a la cadena de la dependencia y sometimiento de los Estados Unidos, con las necesidades pr\u00e1cticas de la organizaci\u00f3n, movilizaci\u00f3n y elevaci\u00f3n de la conciencia revolucionaria de nuestro pueblo? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n tiene esto con la necesidad de recuperar el movimiento revolucionario, superar su dispersi\u00f3n, depurar sus filas es decir, fortalecer su calidad y elevar su eficiencia, es decir, dotarlo de la capacidad necesaria para conducir al pueblo a acciones revolucionarias definitivas y exitosas? Como ustedes ven tenemos ahora que sacar algunas consecuencias pol\u00edticas de los cambios que nos parecen evidentes. Tenemos que ver de qu\u00e9 manera nos sirve esa evidencia para acercarnos a una caracterizaci\u00f3n del momento y de sus posibilidades para la acci\u00f3n de los revolucionarios y, creo, que con lo dicho hasta ahora estamos todav\u00eda lejos de lo que al comienzo llam\u00e1bamos situaci\u00f3n peculiar y especial. Tratemos ahora, entonces, de ver el asunto un poco m\u00e1s de cerca.<\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar est\u00e1 el hecho de que este crecimiento y esta modernizaci\u00f3n del pa\u00eds se han realizado, se est\u00e1n realizando y se van a realizar a\u00fan m\u00e1s a trav\u00e9s de enormes tensiones sociales. Venezuela no pod\u00eda escapar, como en efecto no ha escapado, a las condiciones que universalmente han rodeado al crecimiento del capitalismo, cualquiera sea el signo de \u00e9ste. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Significa que por detr\u00e1s de las cifras del crecimiento existe una realidad b\u00e1sica que se reproduce y ampl\u00eda constantemente y sobre la cual no se arroja luz. Esta realidad, no reflejada eficientemente por nadie, es la de una sociedad dividida, fundamentalmente, en un peque\u00f1o sector, extranjero y criollo, beneficiario del crecimiento y una inmensa mayor\u00eda de venezolanos que paga su costo.<\/p>\n<p align=\"justify\">El gobierno, Fedec\u00e1maras, los grandes consorcios y, en primer lugar, las compa\u00f1\u00edas norteamericanas, dedican grandes recursos a difundir por prensa, radio, TV, cine y a trav\u00e9s de publicaciones especiales, los logros del crecimiento. Venezuela se entera de la inauguraci\u00f3n de la represa de Guri, del aumento de la producci\u00f3n industrial y agr\u00edcola, de la modernizaci\u00f3n de los puertos y carreteras, del lujo urban\u00edstico de Caracas y otros centros. Pero nadie habla de los gigantescos beneficios de este proceso, de su concentraci\u00f3n en pocas manos millonarias, ni tampoco, del gigantesco costo social y nacional del mismo, del aumento de la dependencia y de la insoportable carga de miseria que, y \u00e9sta es la paradoja del capitalismo, el crecimiento produce. Por ejemplo, en esta misma Asamblea se encuentra un camarada trabajador del hierro. Por \u00e9l sabemos que para el traslado del mineral a los trenes, se introducir\u00e1n en Guayana, en la zona donde \u00e9l trabaja, unos cuantos grandes camiones el\u00e9ctricos para cien toneladas de carga. Con la introducci\u00f3n de estos camiones, nos ha dicho \u00e9l, se podr\u00e1 elevar tremendamente la producci\u00f3n de mineral para su transporte diario. Seg\u00fan el camarada, los nuevos camiones habr\u00e1n suplido para 1972 a los veh\u00edculos actuales de mec\u00e1nica tradicional y de much\u00edsimo menos capacidad. Cuando esto ocurra, pueden ustedes apostar que Venezuela sabr\u00e1 de mil maneras, y habr\u00e1 suplementos especiales de \u00abEl Nacional\u00bb dedicados a ellos, que el pa\u00eds ha ganado un nuevo combate en la llamada batalla de la productividad, que la producci\u00f3n de mineral de hierro ha crecido en tantas y tantas veces, que ocupamos determinado alto lugar en la introducci\u00f3n \u201c de primeros\u00bb de tal innovaci\u00f3n y determinado otro m\u00e1s alto lugar en la miner\u00eda latinoamericana, etc. S\u00e9 que \u00e9sta es una apuesta que nadie les va a cazar. Todos estamos ya demasiado acostumbrados a esta publicidad del crecimiento. Pero, al mismo tiempo, pueden ustedes estar igualmente seguros de que nadie va a decirle al pa\u00eds y nadie, por cierto, que no sea un revolucionario est\u00e1 interesado en hacerlo, lo que esta innovaci\u00f3n significar\u00e1 para los beneficio de las compa\u00f1\u00edas del hierro y lo que significara correspondientemente para los trabajadores despedidos, desplazados por los camiones el\u00e9ctricos de cien toneladas. Desaparecer\u00e1n se\u00f1aleros, conductores y mec\u00e1nicos adem\u00e1s de los que dejar\u00edan de incorporarse al trabajo para lograr tal aumento de la producci\u00f3n si se mantuvieran los actuales camiones. \u00c9ste el problema, en esta sociedad los avances t\u00e9cnicos los pagan las masas populares a un precio tal, que resulta in\u00fatil pretender asociarlas al crecimiento. Desde el punto de vista popular, desde el punto de vista de los que pagan con su desempleo, su desalojo, su hambre y miseria los triunfos de la batalla de la productividad, esta sociedad <i>tiene derecho <\/i>a crecer. Adem\u00e1s, esta l\u00f3gica popular es irrefutable cuando se considera que los problemas populares que el crecimiento agudiza, marchan paralelos al aumento de los beneficios del reducido sector de la opulencia. Ya lo vimos el a\u00f1o pasado, ustedes se acordar\u00e1n que los trabajadores del puerto de La Guaira se opusieron a la tra\u00edda de los barcos furgoneros. Pues bien, \u00bfqui\u00e9n puede negar que los barcos de tal clase signifiquen el \u00ab\u00faltimo grito\u00bb en materia de transporte mar\u00edtimo? \u00bfQui\u00e9n puede negar que constituyan un avance considerable sobre los sistemas actuales de tr\u00e1ficos? Pero este y parecidos avances, benefician a los Boulton en la misma medida en que desemplean estibadores sin garant\u00eda de nuevo trabajo y desde el punto de vista de los obreros del puerto es entonces absolutamente leg\u00edtimo oponerse, hasta impedir, a la entrada de los furgoneros en La Guaira. Ustedes pueden estar seguros de que, de no haberlo impedido los obreros portuarios, la entrada de los furgoneros habr\u00eda provocado el alza de alguno de los \u00edndices del crecimiento. Pero lo de La Guaira no es lo regular. Muchos \u00abfurgoneros\u00bb han entrado en la econom\u00eda venezolana en el curso de estos a\u00f1os. Lo cierto es que se han \u00abganado\u00bb muchos combates en la \u00abbatalla de la productividad\u00bb y paralelamente se ha venido produciendo una intensificaci\u00f3n brutal de la miseria popular. As\u00ed, el pa\u00eds de este decenio, el pa\u00eds de la sider\u00fargica, de las industrias metalmec\u00e1nicas, del complejo manicero de esta ciudad, es, al mismo tiempo, el pa\u00eds de la masificaci\u00f3n del marginalismo, del desempleo, de la delincuencia insoluble, del analfabetismo cr\u00f3nico.<\/p>\n<p align=\"justify\">F\u00edjense ustedes en Puerto La Cruz. All\u00ed se proyecta construir una zona verde, un parque. Sin duda el llamado complejo urbano de Puerto La Cruz, Barcelona y Lecher\u00edas necesita de un parque. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 tal parque tiene que pasar por el desalojo de centenares de familias pobres en el barrio popular Isla de Cuba? Los habitantes de ese barrio est\u00e1n dispuestos a hacer problema de orden p\u00fablico el que se les intente desalojar. Tenemos que insistir, esta sociedad no se merece parque alguno si le resulta imposible programar su construcci\u00f3n sin proyectar, a la vez, el desalojo de centenares de familias pobres sin garant\u00eda de nuevo techo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Queremos llamar la atenci\u00f3n, entonces, sobre el hecho de que el crecimiento econ\u00f3mico, la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds, ha ampliado e intensificado hasta un nivel explosivo, las necesidades populares. Caracas y otros centros satisfacen, sin duda, con su evidente opulencia, a los reducidos sectores que la usufruct\u00faan. Las autopistas, los clubes, las plantas televisoras, etc., contentan desde luego, a los entusiastas del turismo, de las elecciones de reinas y de las carrozas de carnaval. Pero, para centenares de millares de desempleados y marginales, para decenas de millares de obreros cuya participaci\u00f3n en los beneficios de su trabajo se ha reducido porcentualmente en estos a\u00f1os, para millares de estudiantes y j\u00f3venes, el lujo y, en general, todas las expresiones de crecimiento econ\u00f3mico tienen que actuar, y nuestra actividad en ese sentido debe aumentar la fuerza de su actuaci\u00f3n, como un elemento importante del car\u00e1cter potencialmente revolucionario de esos sectores.<\/p>\n<p align=\"justify\">En segundo lugar est\u00e1 el hecho de que estos a\u00f1os de intensificaci\u00f3n de las necesidades populares han transcurrido a trav\u00e9s de una peculiar situaci\u00f3n pol\u00edtica. Ocurri\u00f3 que durante los \u00faltimos a\u00f1os, precisamente en los a\u00f1os en que se concentr\u00f3 el proceso aludido, las fuerzas revolucionarias se plantearon la m\u00e1s alta ambiciosa tarea que la revoluci\u00f3n venezolana, la posibilidad de conquistar un poder patri\u00f3tico y popular, fue la tarea pr\u00e1ctica y cotidiana de lo mejor de las fuerzas revolucionarias. En esas condiciones, abocados a unas tareas altas, duras y exigentes, los revolucionarios sencillamente no pudieron, creo que hay que decir que leg\u00edtimamente no pudieron, y que cuando las condiciones vuelvan como inevitablemente volver\u00e1n a exigirles la misma ambici\u00f3n y a plantearles las mismas tareas nuevamente no podr\u00e1n dedicar el esfuerzo necesario para la organizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n popular en la lucha por atenuar y reducir los espantosos efectos de un crecimiento calculado y dirigido por intereses millonarios. En esas condiciones pol\u00edticas nacieron y crecieron innumerables barrios densamente poblados, desasistidos de los m\u00e1s elementales servicios; creci\u00f3 la poblaci\u00f3n estudiantil y se acentuaron las limitaciones y los anacronismos de la ense\u00f1anza; se desarroll\u00f3 sin la elemental traba que significa la actitud defensista de los revolucionarios en el medio sindical, la ofensiva patronal. Cu\u00e1ntas veces fueron violados los fueros sindi cales, las cl\u00e1usulas de estabilidad relativa a los contratos colectivos y otras tantas reivindicaciones hechas ley por el esfuerzo obrero anterior. Cu\u00e1ntas empresas surgieron o ampliaron sus actividades con obreros sin otra protecci\u00f3n que los contratos notariales. El hecho en que los revolucionarios estuvieron ausentes o fue precaria su presencia de las llamadas tareas menores de la revoluci\u00f3n, precisamente en los a\u00f1os en que las necesidades populares se acrecentaban enormemente. Dedicados a la defensa activa y con tareas diarias de los fines hist\u00f3ricos del movimiento, los revolucionarios no pudieron hacer otra cosa que rebajar, m\u00e1s o menos conscientemente, la cuota de esfuerzo que le dedicaban a los fines inmediatos del movimiento. Claro, que \u00e9sta no es una forma muy precisa de describir el caso. En realidad, tendr\u00edamos que decir que en \u00e9pocas de situaci\u00f3n revolucionaria los fines \u00faltimos y superiores toman el lugar, se convierten en los fines inmediatos del movimiento. Pero lo cierto, lo importante, es se\u00f1alar que las necesidades populares agudizadas por el crecimiento econ\u00f3mico y la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds fueron recargadas por la ausencia, en mi opini\u00f3n obligada, de la pr\u00e1ctica reformista de los revolucionarios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero hay adem\u00e1s otra cosa. La pol\u00edtica de los revolucionarios y su pr\u00e1ctica activa cre\u00f3 una inevitable pol\u00edtica represiva por parte de los due\u00f1os de este pa\u00eds. Todos sabemos los niveles de brutalidad y desenfreno a los que lleg\u00f3 la represi\u00f3n contrarrevolucionaria y antipopular. Se puso en marcha un mecanismo pol\u00edtico-policial-militar de hasta entonces desconocida fuerza y falta de ataduras y controles morales o legales. No es necesario describir la situaci\u00f3n creada; aqu\u00ed todos la recordamos m\u00e1s o menos fielmente. Lo que me interesa es destacar el hecho de que en ese per\u00edodo, en condiciones en que tres personas eran disueltas a plan y treinta lo eran a plomo, en que una liga campesina que se reuniera por cr\u00e9ditos y tierra era considerada como un foco guerrillero potencial y tratada como tal, en que una movilizaci\u00f3n barrial por agua, luz o cualquier cosa por el estilo era considerada un brote insurreccional y tratado como tal, en que una huelga era considerada parte o expresi\u00f3n de una conspiraci\u00f3n y tratada como tal, en esas condiciones la defensa de intereses populares y la lucha por satisfacer las necesidades tan intensamente acrecentadas no pudieron ser organizadas y atendidas por los revolucionarios al menos en la medida adecuada pero, tampoco, pudieron ser adelantadas de manera espont\u00e1nea. Todos sabemos que, en general, la falta de fuerzas revolucionaria organizadas no es suficiente obst\u00e1culo para que las propias masas tomen en sus manos la defensa de sus intereses inmediatos y adelanten gestiones para paliar en algo su dif\u00edcil situaci\u00f3n. Pero, en nuestro pa\u00eds esa posible movilizaci\u00f3n espont\u00e1nea era, al mismo tiempo, estimulada por la situaci\u00f3n econ\u00f3mica e inhibida por la situaci\u00f3n pol\u00edtica. Venezuela parec\u00eda una olla de presi\u00f3n que no le funcionan las espitas. El resultado no pod\u00eda ser otro que un aumento formidable de la potencial explosividad de nuestra sociedad.<\/p>\n<p align=\"justify\">En tercer lugar, estamos viviendo el acelerado desgaste de los partidos, instituciones, organizaciones y personalidades que tradicionalmente ven\u00edan controlando la opini\u00f3n popular. \u00c9ste es uno de los signos m\u00e1s relevante y al mismo tiempo m\u00e1s favorable. Uno de los saldos m\u00e1s positivos del per\u00edodo reciente es precisamente \u00e9ste. El desprestigio en unos casos y la evidente inadecuaci\u00f3n en otros, ha hecho que todas las organizaciones partidistas y gremiales, hayan perdido su anterior importancia. Hoy no existe ninguna direcci\u00f3n a ning\u00fan nivel, que pueda presumir de controlar y efectivamente dirigir un movimiento popular de masas, m\u00e1s a\u00fan ni siquiera puede permitirse esa presunci\u00f3n con relaci\u00f3n a su propia militancia, a sus propios afiliados. Claro que una situaci\u00f3n as\u00ed supone el peligro de que a sectores claves para el esfuerzo revolucionario los gane un escepticismo est\u00e9ril. De este escepticismo ya conocemos manifestaciones, sobre todo aqu\u00ed en El Tigre y particularmente en los medios sindicales. Pero \u00e9ste es un peligro menor. El que s\u00ed es un peligro para preocuparnos m\u00e1s, es que nosotros mismos disminuyamos nuestra confianza en la participaci\u00f3n directa de las masas en los asuntos de su propia organizaci\u00f3n y sobre todo que no seamos capaces de renovar nuestras propias estructuras, nuestro propio estilo. Pero \u00e9ste es otro asunto y tendr\u00edamos, en verdad tendremos, que discutirlo especialmente. Lo que creemos sobre esto es que resultar\u00e1 imposible a los revolucionarios cumplir sus tareas de transformaci\u00f3n social si antes y durante el curso de la empresa, no son capaces de dotar al movimiento de organizaciones de vanguardia a todos los niveles y en todos los sitios, mil veces m\u00e1s eficientes, mil veces m\u00e1s merecedoras de la confianza de los centenares de millares que inevitablemente tendr\u00e1n que movilizar. Pero, repito, \u00e9ste es otro asunto.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que nos interesa destacar ahora es que los tradicionales sistemas de control de la opini\u00f3n popular se han relajado y ya no tienen la capacidad que ten\u00edan para manipular e inhibir la actividad de las masas. Creo que \u00e9sta es una situaci\u00f3n excelente o, mejor dicho, un rasgo excelente de la actual situaci\u00f3n. Por ejemplo, aqu\u00ed en El Tigre est\u00e1n preparando las elecciones sindicales. Como siempre ocurre se est\u00e1n fabricando las planchas de los partidos. Ustedes ver\u00e1n c\u00f3mo estas planchas elaborar\u00e1n m\u00e1s o menos id\u00e9nticamente, programas antiaceiteros. Con toda seguridad nuevamente ser\u00e1n usadas consignas sobre estabilidad en el trabajo, contra los traspasos y despidos y, sin duda, en ellos se reflejar\u00e1n las reivindicaciones m\u00e1s sentidas de los obreros petroleros de aqu\u00ed. Estoy completamente seguro de que si los revolucionarios participamos en esta nauseabunda competencia muy poco o nada podr\u00edamos a\u00f1adir a los programas de estas planchas. Pero, hemos visto c\u00f3mo un grupo de trabajadores ha estado promoviendo una nueva plancha. La simple promoci\u00f3n de esta plancha, es ya un signo de los tiempos. Los promotores han acudido a los departamentos y han solicitado de los obreros que, conocido su programa, designen de entre ellos aquel compa\u00f1ero que comprometi\u00e9ndose a defenderlo, goce a la vez de su confianza. Los promotores se comprometen a incluir al as\u00ed designado en su plancha, cualquiera sea la militancia pol\u00edtica del mismo. Pero eso, con ser bastante, no es todo. Vean ustedes el programa de esa plancha. No hace sino mencionar los problemas reivindicativos y en este sentido es tan tradicional como cualquier otro. Pero, fija la atenci\u00f3n en los problemas del sindicato, en la necesidad de un sindicato distinto. Sus proposiciones de cambio de estatutos para hacer del jefe de reclamos en lugar de designado, un dirigente electo, para hacer a los dirigentes electos amovibles en todo momento por una mayor\u00eda calificada. Sus ideas acerca de los derechos de la minor\u00eda sindical y sus opiniones sobre la posibilidad de disensi\u00f3n p\u00fablica y sobre el papel de la base sindical, en fin, el hecho de que aparezca como una plancha desligada de los tradicionales mecanismos electorales sindicales y de que no haya sido fabricada en ning\u00fan laboratorio partidista, es no s\u00f3lo algo inconcebible en las situaciones pasadas donde una represi\u00f3n brutal en unos a\u00f1os y un control r\u00edgido de partidos en otros, imped\u00edan o cohib\u00edan cualquier intento parecido, sino que, adem\u00e1s, nos brinda un ejemplo cercano y del d\u00eda acerca de la caracter\u00edstica del momento que estamos comentando.<\/p>\n<p align=\"justify\">Finalmente, est\u00e1 el hecho de una situaci\u00f3n pol\u00edtica distinta. Ya desde la campa\u00f1a electoral en virtud de procesos ajenos a nosotros y tambi\u00e9n por efecto de nuestra propia decisi\u00f3n, era evidente que nuevas posibilidades t\u00e1cticas se le abr\u00edan a las fuerzas revolucionarias y adem\u00e1s nuevas posibilidades se le abr\u00edan al movimiento popular. Esta precaria apertura actuando al final de un per\u00edodo como el que recientemente vivimos y sobre una sociedad tan cargada de insoportables problemas, de grandes, insatisfechas, acumuladas y pospuestas necesidades populares y adem\u00e1s, con las frustraciones que deja una situaci\u00f3n revolucionaria cancelada con la derrota del movimiento, ten\u00eda y tiene que expresarse. Algunas costuras ten\u00edan que ceder. De tal manera ten\u00eda que hacerse evidente el conflicto b\u00e1sico que, al resolverse a favor de la reacci\u00f3n y del status, no hab\u00eda hecho otra cosa que aumentar su agudeza y su explosividad latente. Y, vean ustedes, como si quisiera demostrarnos irrefutablemente sus grandes posibilidades, este particular momento de la revoluci\u00f3n venezolana se anuncia con los acontecimientos de Maracaibo. No pod\u00eda pedirse una demostraci\u00f3n m\u00e1s definitiva de la nueva situaci\u00f3n: en un lugar donde la tradici\u00f3n combativa del pueblo es tan baja, donde el entrenamiento en la acci\u00f3n de calle ha estado tan ausente, donde ninguna fuerza pol\u00edtica organizada, legal o ilegal, estaba interesada o estaba en capacidad de proponerse nada serio, un simple problema de salarios en el Aseo Urbano provoca un estallido de amplitud y fuerza tales que superadas las posibilidades de la polic\u00eda, provoca y hace necesaria la intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito. Despu\u00e9s ustedes han visto c\u00f3mo la falta de electricidad por una noche, produce los acontecimientos de R\u00edo Caribe; la falta de agua en el 23 de Enero, hace reaparecer las barricadas en el barrio; la necesidad de repavimentaci\u00f3n para las calles de San F\u00e9lix causa manifestaciones de millares. \u00c9stos son signos de la conflictiva situaci\u00f3n social y, sobre todo, son signos de la nueva situaci\u00f3n que comentamos, de las especiales condiciones que este momento ofrece a la acci\u00f3n de los revolucionarios. Durante los a\u00f1os pasados hubo seguramente, decenas de problemas de salarios en Maracaibo, durante muchas ocasiones falt\u00f3 la electricidad en R\u00edo Caribe, fueron muchos los d\u00edas en que el 23 de Enero estuvo sin agua y las calles de San F\u00e9lix siempre han estado en p\u00e9simas condiciones. Pero es ahora, en esta nueva situaci\u00f3n, con las nuevas y distintas, sobre todo distintas, posibilidades para la movilizaci\u00f3n y las luchas populares que ocurren acontecimientos como los citados.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo esto: los procesos sociales, las condiciones pol\u00edticas del per\u00edodo insurreccional, la apertura, t\u00edmida y precaria pero cierta, de nuevas condiciones pol\u00edticas, el desgaste de los instrumentos tradicionales de control de la opini\u00f3n y del movimiento popular, el tremendo y acumulado costo social del crecimiento econ\u00f3mico y los evidentes beneficios que \u00e9ste ha concentrado en pocas manos, han producido y est\u00e1n produciendo una situaci\u00f3n altamente favorable para el agitador revolucionario, para el organizador popular. Una situaci\u00f3n que fundamenta, que da posibilidades y que debe exigir de nosotros el m\u00e1ximo de iniciativa y audacia. Seguramente viviremos un per\u00edodo de luchas populares, de huelgas y movilizaciones. Seguramente viviremos tambi\u00e9n, un per\u00edodo de b\u00fasquedas a amplio nivel y con dimensiones masivas de nuevas y m\u00e1s eficientes, estructuras, se ampliar\u00e1 el marco de la intenci\u00f3n revolucionaria, se promover\u00e1n nuevos no necesariamente j\u00f3venes, pero si nuevos dirigentes. En fin, estamos viviendo y viviremos todav\u00eda m\u00e1s una situaci\u00f3n objetiva exigente y no desalentadora.<\/p>\n<p align=\"justify\">Finalmente, quisi\u00e9ramos llamar la atenci\u00f3n sobre un aspecto que nos parece de inter\u00e9s a la hora de planificar nuestra actividad. Se trata de lo siguiente, en algunos aspectos de los aqu\u00ed considerados y salvando, desde luego, las distancias del caso, una situaci\u00f3n como \u00e9sta ya la ha vivido antes el movimiento revolucionario. Conversando con los veteranos, cosa que aqu\u00ed en El Tigre no tiene nada de dif\u00edcil, nos enteramos de que a la muerte de G\u00f3mez y cuando la propia presi\u00f3n contenida empez\u00f3 a aflojar las pretensiones gomecistas del lopecismo, la sociedad venezolana, que en condiciones pol\u00edticas tan rigurosas hab\u00eda soportado los tremendos cambios del petr\u00f3leo, comenz\u00f3 a vivir un intenso y extenso despertar popular. Los desajustes de decenios sin r\u00e9plica popular, comenzaron a ser atendidos por el pueblo. Las necesidades acrecentadas y pospuestas y las nuevas oportunidades convert\u00edan en una tarea relativamente f\u00e1cil organizar un sindicato, realizar una lucha reivindicativa. El movimiento popular se desarroll\u00f3 y organiz\u00f3 con acelerada velocidad. Surgieron agrupaciones gremiales, estudiantiles y obreras. Hubo huelgas y luchas. Con su esfuerzo, el pueblo mejor\u00f3 su situaci\u00f3n. Al frente de esas organizaciones nacientes, estimulando y dirigiendo esas luchas, se distinguieron los revolucionarios. Una brillante y abnegada vanguardia comunista estuvo a la cabeza de pr\u00e1cticamente todas las acciones de masas de la \u00e9poca. En la gesti\u00f3n reivindicativa ocupamos un primer\u00edsimo lugar en el cari\u00f1o popular. Ahora nos toca realizar parecidas tareas y para no abundar en el asunto, s\u00f3lo queremos decir que cada combate cotidiano, cada lucha reivindicativa, debe servir, tiene que servir y en fin de cuentas \u00e9sa es nuestra tarea, a la elevaci\u00f3n de la combatividad popular, al aumento de su conciencia revolucionaria. Si de alguna manera rebajamos el contenido, la calidad revolucionaria de las luchas populares, no importa cu\u00e1n exitosos sean los combates reivindicativos concretos, no pasaremos de ser gestores queridos por las masas y ser eso, s\u00f3lo eso, est\u00e1 muy por debajo de lo que exige nuestra condici\u00f3n de revolucionarios.<\/p>\n<p align=\"right\"><b>A. Maneiro<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NOTAS POL\u00cdTICAS &nbsp; PARA ESTA SITUACI\u00d3N \u00abNOTAS NEGATIVAS\u00bb Editorial Venezuela 83 A\u00f1o 1971 Vivimos una especial situaci\u00f3n: lo peculiar de ella consiste en que coinciden un estado de atomizaci\u00f3n, desorganizaci\u00f3n, derrota y debilidad de las fuerzas revolucionarias con extraordinarias posibilidades para el desarrollo del movimiento popular y revolucionario. 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